Acompañenos
a repetir:
Alégrate, Oh Virgen
María
porque el anuncio del Verbo
se difunde festivo
sobre las ondas del éter
hasta los confines extremos
de la tierra sedienta.
La palabra de Dios,
que en tu vientre virginal
se hizo carne,
sobre las alas del viento
siembra en los corazones
la alegría y la paz.
De tu corazón de
Madre
ha germinado para la Iglesia
un inmenso don de amor.
Es Radio María
tu pequeña sierva
en la viña del Señor.
La Familia Mundial
que tú has cosechado
de todo pueblo y nación
a Ti se consagra
y te proclama Reina y Soberana
de cada corazón.
La fe y el amor,
la esperanza y la paz
son los mensajes
que tus pequeños hijos,
humildes y fieles
llevarán a sus hermanos.
Extiende tu manto
sobre el dolor del mundo:
los pobres y los enfermos,
los solitarios y afligidos.
Que todos los que vagan errantes
buscando la luz
encuentren el consuelo.
Apresura el tiempo de
gracia
del triunfo final
de tu Corazón Inmaculado.
Concédenos servirte
con el don de la vida
para que se levante sobre la tierra
la aurora radiante
de la civilización del amor.
Reina de Radio María,
ruega por nosotros.