SUCRE Octubre 2006
Queridos hermanos Cooperadores, Delegadas y Delegados:
CUANDO DIOS ESTA AUSENTE.
Con esta frase encabezo esta pequeña reflexión mensual, porque nuestra querida patria, está pasando uno de los momentos más dolorosos de su historia, en este nuevo milenio.
Los nuevos gobernantes, imitando a otras sociedades, bajo el título de modernidad, renovación o lo que fuere, buscan reemplazar y dejar antiguos sistemas de convivencia, de gobiernos que maltrataron a nuestros hermanos, que excluyeron a los más pobres, que explotaron a los más débiles, que se apropiaron indebidamente de los bienes que Dios les había proveído,… En la búsqueda de esta renovación, también quieren dejar a DIOS, alejándolo de nuestras vidas, nuestro modo de vivir, pensando que su mensaje pasó de moda o es sólo para un sector, o ya no tiene vigencia. Piensan que el hombre con la libertad que tiene, puede prescindir de Dios, y que puede manejarse con cordura y autosuficiencia.
Estamos constatando que no es así. Estamos terminando matándonos entre hermanos, como está sucediendo en las regiones mineras de nuestra patria.
Es nuestra responsabilidad, como cristianos comprometidos, que el mensaje de Jesús, AMAOS LOS UNOS A LOS OTROS, sea una evidencia real y concreta en nuestro trabajo diario. Si vemos en el otro, nuestro prójimo, a otro hermano, a otro Cristo, creo que no podemos destruirlo, no podemos ofenderlo, al contrario amarlo.
Cuando olvidamos el mensaje de amor de Jesús, los valores de fraternidad, solidaridad, son olvidados; cuando priman nuestros egoísmos, EL HOMBRE SE VUELVE LOBO DEL HOMBRE.
Les invito a orar a nuestro Padre, con la oración más sencilla que Él nos enseñó, para que entendamos su mensaje y la pongamos en práctica y demos testimonio del mismo.
Un abrazo con cariño
Jorge Torres